Conseguí acabar el menú de noticias de ABD. Era una espinita que tenía clavada desde hace tiempo.
La mitad de mis regalos de Navidad los he encargado por internet. Como no lleguen pronto, me voy a tener que inventar una buena excusa para venir a recoger los paquetes durante Navidad.
Tantos juegos buenos y tan poco tiempo para jugarlos…
Casi le pego fuego al cuarto tras poner el microondas, olvidarme de él, y solo darme cuenta cuando la nube de humo negra amenazaba con asfixiarme.
No hay nada como un amigo para gorronearle el cargador del portátil.
Sin comerlo ni beberlo te puede caer un marrón impresionante sin haber hecho nada. Y, además, fijo que tienes la culpa de algo aunque no sepas de qué. Todo eso no teniendo nada que ver con el asunto.
Mi antigua camisa que usaba con el traje ahora es un capote. Me da vuelta y pico.